Nuevas técnicas para tratar las cataratas

En Euskadi, la mitad de las personas mayores de 70 años se ven afectadas por este problema visual.

En Esukadi se hacen más de 20.000 intervenciones al año.
En Esukadi se hacen más de 20.000 intervenciones al año.

Redacción. La pérdida de transparencia del cristalino es lo que conocemos comúnmente como ‘catarata’. Este es la lente interna del ojo que tiene unas 20 dioptrías y contribuye a enfocar las imágenes correctamente. El cristalino tiene además la propiedad de poder enfocar las imágenes a diferentes distancias. La mayoría de las veces es el envejecimiento natural del cristalino lo que origina la pérdida, primero del enfoque (‘vista cansada’) y después de su transparencia (catarata). Existen otras causas de catarata, como traumatismos, algunas enfermedades, uso de medicamentos; o pueden ser congénitas. También es interesante señalar que personas con miopía elevada tienen tendencia a sufrir cataratas precozmente.

En total, en Euskadi se realizan más de 20.000 intervenciones de cataratas al año. Por este motivo, es vital acudir a revisiones periódicas con el oftalmólogo para poder detectarlas a tiempo y tratarlas de manera idónea. El aumento de expectativa de vida está directamente relacionado con el incremento de las cataratas. El Doctor Javier Araiz, oftalmólogo del ICQO, señala que cada vez las cataratas se operan más precozmente, por la necesidad de tener una buena visión y por la confianza que hay en estas técnicas.

Al tratarse de un fenómeno progresivo, las cataratas provocan lentamente un déficit visual: cambios en dioptrías, sensación de niebla y molestias con la luz. En general la disminución visual es mayor para distancia larga y en ocasiones se produce un efecto paradójico: mejora la visión de cerca sin necesidad de gafas.

Últimos avances en el ICQO
Concretamente, en el ICQO existen varias opciones para erradicar las cataratas. La técnica, digamos, ‘tradicional’ consiste en aplicación de anestesia tópica (gotas), con ultrasonidos y sin ingreso. A continuación, se realiza una incisión inferior a 2’4 mm que no requiere suturas y se retira el cristalino opaco, que es sustituido por una lente intraocular. A posteriori se administra tratamiento antiinflamatorio y antibiótico por medio de colirios en el postoperatorio.

Los resultados óptimos se obtienen cuando además de la eliminación de la opacidad, se coloca una lente intraocular que reduce o elimina la necesidad de gafas. Para ello es muy importante el cálculo previo y la elección del tipo de lente. Aunque los sistemas de cálculo de la lente están muy avanzados, en ocasiones puede quedar algún defecto dióptrico residual (‘sorpresa refractiva’). Gracias a la aparición de nuevos tipos de lentes los resultados son cada vez mejores. Se pueden implantar lentes multifocales o lentes tóricas (para corregir un astigmatismo preexistente). En el ICQO se emplean tecnologías que contribuyen a optimizar el resultado, bien haciendo predicción de la calidad visual final o facilitando la posición exacta de la lente para reducir así la incidencia de sorpresa refractiva.

Hay que insistir que no todas las personas son susceptibles de este tipo de lentes especiales, por lo que el estudio previo y la explicación personalizada son la base del buen resultado.

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