GAIZKA ESPARZA
No dejan de llegar alertas desde grandes urbes como París, Londres, Madrid o Barcelona. El tráfico rodado en las ciudades se ha convertido en un grave problema para sus ciudadanos y para el planeta en general. El transporte por carretera es responsable del 22,4% de las emisiones de CO2, principal gas causante del cambio climático, según calcula el Cuarto Observatorio de Salud y Medioambiente de DKV Seguros.
De ello hablará Iñigo Ochoa en el marco de Berdeago, la Feria Vasca de Sostenibilidad Ambiental que se celebra durante este fin de semana en Durango (entre el viernes 20 y el domingo 22 de febrero). Ochoa, redactor y coordinador de Actualidad Motor y Técnico Superior en Automoción, ofrecerá una ponencia sobre los combustibles y los vehículos alternativos. La pasión por los coches le viene desde pequeño, lo que le ha convertido en un ávido consumidor de contenidos relacionados con las cuatro ruedas. En esta entrevista nos ofrece las claves de los avances del sector automovilístico en materia medio ambiental.

A día de hoy, en el mercado encontramos coches eléctricos, híbridos y vehículos de muy baja cilindrada ¿Cuáles son los modelos más ecológicos?
La ecología es algo complicado de medir. Si hablamos de emisiones directas de CO2 , derivadas del uso del vehículo, sin duda los más ecológicos son los eléctricos, ya que no contaminan. Aunque si tenemos en cuenta el proceso de fabricación y cómo se obtiene la energía eléctrica que los mueve, podemos encontrarnos con que no son tan ecológicos y sostenibles como en un primer momento pudiera parecer.
Hay muchas opciones “verdes” pero su precio es elevado ¿Es esta la principal causa para que el mercado no despegue?
El precio es sin duda un factor determinante. Comprarse un compacto eléctrico te puede costar entre un 30 y un 50% más que uno que utilice combustibles tradicionales. En cualquier caso, vemos como estas tecnologías se van democratizando cada vez más pero, sin duda, el talón de Aquiles es la red de suministro. No hay suficientes puntos de recarga para los eléctricos, y entre los que existentes muchos no funcionan. Lo mismo pasa con la red de suministro para combustibles alternativos como el Gas Licuado del Petróleo (GLP), el Gas Natural Comprimido (GNC) o los biocombustibles. Se trata de una red muy limitada. Tampoco sería viable un coche tradicional si no hubiera gasolineras en las que repostar, ¿verdad?.
¿Crees que estos modelos llegarán a sustituir a los actuales?
Sin duda. Está claro que el mercado del automóvil va a evolucionar hacia este tipo de vehículos.
¿Cuándo crees que se llenarán las calles con estos modelos?
Los híbridos ya son el presente, cada vez ofrecen mejores prestaciones con un menor consumo. Actualmente, en el mercado hay más de 40 opciones híbridas de todo tipo. La popularización de los eléctricos llegará más adelante. Por concepción, son coches diferentes, principalmente por la autonomía limitada y los tiempos de recarga, lo que hace complicado poder fijar una fecha. Debido a que no existe la opción perfecta para todos, las calles se llenarán de modelos propulsados por energías alternativas, pero convivirán distintos tipos de coches (eléctricos, híbridos, bifuel…). Los precios de la gasolina y el gasoil serán los que marquen la tendencia del mercado.

¿Compensa el desembolso económico que hay que hacer inicialmente con lo que se ahorra en combustible?
Hay casos en los que amortizar un híbrido o un eléctrico puede ser complicado, mientras que otras veces son caballo ganador. De todos modos, este tipo de coches no solo se compran con la economía en mente. La conciencia medioambiental o las preferencias de cada uno son valores importantes en el proceso de compra. En España se venden casi un 70% de coches diésel, lo que hace que la mayoría de la gente pague un sobreprecio por algo que no necesita. Lo mismo ocurre con quien va a comprarse un utilitario. Esa persona puede optar por un Dacia Sandero, de poco más de 6.000 euros, o por un Mini, de más de 30.000. Ambos son coches y sirven para ir de A a B, pero cada uno tiene su público, porque cada uno valora unas cosas.
El hecho de que con la crisis se haya envejecido el parque móvil, ¿ha tenido consecuencias medio ambientales?
Indudablemente. Es evidente que los coches más viejos son mucho más contaminantes, especialmente los vehículos sin catalizar o los diésel sin filtros de partículas. Además, con la crisis los coches se mantienen peor, lo que también tiene una influencia en la contaminación. Son coches que no circulan en condiciones óptimas, por el simple hecho de no haber cambiado unas simples bujías. ¡Pero ojo! Si contabilizamos todo el impacto medioambiental de un vehículo, desde que nace hasta que muere, es probable que alargar su vida sea lo más lógico. Pero si hablamos de un impacto directo derivado del uso, me reitero, sin duda.
¿Eres partidario de incrementar los impuestos a los coches más contaminantes?
Es un tema delicado. Poca gente tiene un coche viejo por capricho, y sería discriminatorio cargar con impuestos a los coches viejos, que en muchos casos serán propiedad de gente con menos recursos. Ahora parece que van a castigar a los diésel, pero esa no es la solución. Es un problema de raíz, que está principalmente en impuestos como el de matriculación, que tienen en cuenta únicamente las emisiones de CO2, lo que perjudica claramente a los coches de gasolina. En cambio, no se tienen en cuenta las emisiones de NOx o partículas, que son cancerígenas y que tienen una presencia infinitamente mayor en las emisiones de un vehículo diésel. Si se tuviesen en cuenta todos los apartados, probablemente ahora no estaríamos en situaciones como las que se están viviendo en Reino Unido y Francia, y que ya se comienzan a intuir en España.
Si hablamos de combustibles, hay que decir que existen alternativas al petróleo desde hace décadas. Sin embargo, a día de hoy se sigue optando mayoritariamente por el petróleo. ¿Por qué?
Dejando de lado los intereses políticos y económicos que mueven el mundo, lo primero es el arraigo, lo tradicional, lo que funciona. A fin de cuentas, la gente es reacia a cambiar. Algunos te miran raro incluso cuando te compras un coche de gasolina. Pues imagínate si decides apostar por el GLP, el GNC, los híbridos o la electricidad. Este es un problema mucho más grave en España que en otros países, donde los combustibles alternativos tienen mayor arraigo, principalmente porque se ha fomentado más su uso. Esto último hace que no sean alternativas viables para mucha gente que estaría dispuesta a apostar por el cambio.
¿Cuál crees que va a ser el futuro de los combustibles para vehículos?
A los combustibles fósiles les queda tiempo todavía, mucho, aunque el mercado apunta hacia la diversificación. Ahora todos recurrimos al mismo combustible, y toda nuestra economía está condicionada a sus precios. El equilibrio está en que cada ciudadano tenga el coche que se adecue a sus necesidades. No es viable que todos los coches sean eléctricos, porque la electricidad no está en el aire, como tampoco es viable que sean de pila de combustible, porque obtener hidrógeno es muy caro. No hay una solución, hay varias. Si en las calles conviviesen coches propulsados por combustibles tradicionales, gas, electricidad o diferentes combinaciones de estos, no seríamos tan dependientes y no nos tendrían agarrados por los cuernos, por la simple ley de la oferta y la demanda.
Berdeago (Feria Vasca de Sostenibilidad Ambiental)
Iñigo Ochoa es uno de los ponentes el sábado 21
Título: «Visión de los combustibles y vehículos alternativos»
Lugar: Landako Gunea de Durango
Hora: 18.00 horas